Fundar una empresa de soporte desde cero

Mi historia

Fundar una empresa de soporte desde cero

Gary O’Connell es el director de soporte técnico para EMEA de SimpliVity, una empresa tecnológica vanguardista que ofrece plataformas y software hiperconvergentes para simplificar los centros de datos modernos y proporcionar grandes ahorros de capital y costes operativos.

No sorprende que Gary sea un adicto a la tecnología que atribuye a su pasión por los ordenadores su gran capacidad de resolución de problemas y la inspiración de una trayectoria laboral que ha culminado en la fundación desde cero de las oficinas de soporte técnico para EMEA de SimpliVity en Cork (Irlanda) el año pasado. También es un padre de familia entregado que valora la honestidad, la confianza y la felicidad por encima de todo lo demás, algo que marca la diferencia en el mundo del soporte técnico.

¿Cómo te adentraste en la industria de TI?

Allá por el año 1999, me encontraba en una coyuntura en la que había terminado mis estudios universitarios y trabajaba como técnico de instrumentación. Igualmente, mi mujer había terminado la carrera de electrónica y trabajaba para Turnkey, con base en Cork. Una de las pasiones que teníamos en común era el interés por las tecnologías de la información y la informática. La parte que nos apasionaba era el hardware y los aspectos técnicos. Así pues, decidimos dejar nuestros trabajos e hicimos un curso de cuatro exámenes de certificación Microsoft Certified Professional (MCP). Fuimos de los pocos que logramos el título “Microsoft Certified Systems Engineer” como ingenieros. Ese fue el primer paso.

¿Y cómo llegasteis hasta SimpliVity?

A mediados del 2000, decidimos solicitar trabajo en Dell y nos lo dieron. Empezamos en la rama de soporte técnico y, a medida que desarrollábamos nuestras habilidades analíticas y resolutivas, comenzamos a tener cada vez más responsabilidad. Pasados tres o cuatro años nos trasladamos al área de gestión y ese fue un momento clave para nosotros. Habíamos trabajado en el ojo del huracán, como solía decir mi jefe. Sabíamos los tipos de problemas con los que los clientes solían acudir y conocíamos las dificultades a las que se enfrentaban los empleados a la hora de solucionarlos, así que nuestro trabajo consistía en tratar de aplicar toda esa experiencia para crear un entorno en el que clientes y empleados estuvieran contentos.

 

Has contratado a un equipo nuevo para SimpliVity. ¿Qué consejos puedes compartir de esa experiencia?

Principalmente, has de tener disciplina absoluta con respecto a la descripción del empleo. Existe una tendencia a redactar una descripción muy amplia para aumentar el número de candidatos, pero lleva mucho tiempo hacer una criba entre las solicitudes para encontrar un diamante en bruto. En estos casos, puede que luego no tengas el tiempo necesario para evaluar y mejorar a una persona cuando tienes que enfrentarte a todo tipo de compromisos empresariales. Por ello, hazte una idea clara en tu mente del tipo de profesional y el perfil que estás buscando.

 

¿Qué nos puedes decir sobre el espacio de oficinas?

Cuando empiezas y la empresa es tan pequeña, tareas sencillas como hacer pedidos de material de papelería, asegurarte de que tienes capacidad suficiente de TI y telecomunicaciones, guardia de seguridad, mantenimiento, etc. lo único que hacen es restarte capacidad para hacer crecer tu negocio y distraerte de dar a conocer tu marca en el mercado y reclutar los mejores talentos. Realmente te hace falta un entorno de oficinas profesional e independiente con todas las características de una gran multinacional. Por eso elegimos Regus. Te permite tener todas esas funciones: lo abarca todo.

 

¿Puedes identificar alguna manera por la que tu pasión por la tecnología y la informática haya influido en tu filosofía?

Cuando te enfrentas a algo que está roto, te vuelves muy pragmático a la hora de resolver problemas. Como lo llevo haciendo tantos años, si alguien acude a mí con un problema, ya sea personal, empresarial o de cualquier tipo, siempre sigo la misma metodología. Empiezo a analizar de forma subconsciente todos los elementos centrales del problema, el objetivo que intentamos lograr y el tipo de riesgos que aparecen con cualquier procedimiento. Creo que esa es, con diferencia, la mayor influencia de todas.

 

¿Tienes algunos objetivos para tu negocio?

Realmente solo hay tres objetivos que pretendo alcanzar. El principal es conseguir un servicio de atención al cliente de primera. Es algo para lo que he estado desarrollando mis habilidades toda mi vida y, de hecho, acaban de concedernos un Premio TSIA, un prestigioso galardón mundial con candidatos como HP, VMWare y otras multinacionales muy bien asentadas, ¡así que parece que lo estamos haciendo bien!

 

El segundo objetivo es apoyar un crecimiento continuo que garantice todos los beneficios posibles a nuestros accionistas, clientes y a la empresa. Por último, el tercer objetivo es crear una cultura basada en la confianza, la transparencia y la honestidad. Creo en la divulgación de información con nuestros empleados, decirle a la gente lo que pasa e involucrarla en la conversación.

 

¿Qué nos puedes decir de tu vida fuera del trabajo?

El primer año con SimpliVity fue una montaña rusa. Ahora cuento con un equipo muy sólido, dispongo de un poco más de tiempo y lo estoy dedicando a eventos de networking relacionados con TI, a los que asistiría incluso si no estuviera en este puesto en SimpliVity. Y, de vez en cuando, ¡sigo jugando! Antes jugaba mucho y la verdad es que ahora me doy muy poco el capricho, pero lo intento. Sin embargo, creo que lo que más ha incidido sobre mis pasatiempos en mi tiempo libre es el hecho de tener un hijo de seis años y otro de dos. Lo que realmente quiero es poder tener el tiempo suficiente para ellos.

 

Gary O’Connell es director de soporte técnico para EMEA de SimpliVity, con base en nuestras oficinas de Regus en Cork, Irlanda.

 

Tres consejos de Gary:

  1. Reflexiona sobre lo que significa para ti el éxito. Siempre juzgarás y medirás, o serás juzgado exteriormente, según lo que otras personas consideren qué es el éxito. Has de ser claro en el significado que tú le des.
  2. Piensa en cómo de lejos estás dispuesto a llegar para conseguir ese éxito. Hazte una idea de lo que quieres hacer y cómo llevarlo a cabo.
  3. Sé feliz. Intento asegurarme de que mi definición de éxito tenga un elemento de diversión, en la que haya hueco para mi familia y en la que la gente se sienta apoyada.